Los ´50 y ´60: la Facultad se expande

Los ´50 y ´60: la Facultad se expande

En la década de 1950 la actividad universitaria creciente, dada por las numerosas carreras dictadas en Rosario sumada a la gran la cantidad de alumnos y docentes que habitaban en la ciudad hizo necesaria la planificación e incorporación de nuevos espacios: “La Siberia” se suma a la Universidad.

En la década de 1950 la permanente y creciente actividad universitaria produjo la paulatina creación de carreras y Facultades dentro de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Hacia 1959 la Ciudad de Rosario contaba con siete Facultades: Ciencias Médicas; Ciencias Económicas; Ciencias Matemáticas; Filosofía; Odontología; Derecho; Ciencias Agrarias y el  Instituto Superior de Música, además de dos Escuelas Secundarias dependientes de las Facultades de Ciencias Económicas y de Ciencias Matemáticas, y dos Hospitales Escuela, del Centenario y Dr. José María Fernández. En ese momento, Rosario albergaba aproximadamente al 73% de los alumnos y al 75,5% de los profesores de la UNL.

Dicho crecimiento trajo preocupación por un uso adecuado de los recursos humanos y materiales, y por evitar la dispersión de esfuerzos y la superposición de instalaciones que se dan en el esquema de Facultades independientes. En este sentido, se plantearon los lineamientos básicos de la organización de la enseñanza universitaria por departamentos, con el objetivo de que las actividades relacionadas con la investigación científica y tecnológica se agruparan en una estructura propia formada por Institutos. Dicha organización requería una concentración de todas las disciplinas afines en un lugar común, naciendo de este agrupamiento el Centro Universitario.

En 1952 por Ordenanza Municipal se fija el emplazamiento del Centro Universitario Rosario (CUR), conocido como “La Siberia” en un predio de 40 hectáreas ubicado a 10 cuadras de la sede central  de la Facultad.

Nuevos laboratorios

Durante la década del ´60  se crean laboratorios y algunos de ellos comienzan directamente su actividad radicándose en los terrenos y dependencias del CUR. En 1959 se instalan allí el recién creado Laboratorio de Hidráulica y los Laboratorios de Electrónica. En ese año también se crea el Laboratorio de Suelos, que conjuntamente con otros laboratorios relacionados con actividades de la Ingeniería Civil, se establecen en el Instituto de Mecánica Aplicada y Estructuras (IMAE) creado en 1962. En él se realizaron los primeros trabajos de investigación sobre pandeo por creep en hormigón y ensayos de estructuras laminares, ambos de repercusión en el medio científico, trabajos que estaban a cargo del Ing. Néstor Distéfano.

El IMAE se radicó definitivamente en el CUR en 1969 en un edificio propio. Con respecto a su infraestructura, posee un patio de cargas único en su tipo en la región, de 750 m2 de superficie, en hormigón pretensado con dos túneles de implementación y puntos reactivos para el anclaje de dispositivos de ensayo con capacidad de hasta 100 ton/m2. El mismo posibilita el análisis de vigas, columnas y otros elementos estructurales en escala real bajo condiciones de solicitación estática o dinámica. También se crearon por esos años, el Instituto de Diseño Industrial (IDI) y el Laboratorio de Metrología Mecánica y Legal.

 


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