Fragmentos de historia de la creación de Ingeniería Industrial

Fragmentos de historia de la creación de Ingeniería Industrial

“Hablar de la creación de la carrera de Ingeniería Industrial es mencionar al Ingeniero Celcio Moliné, que fue la persona que más hizo para la concreción de la misma” señala Ana Velia Druker, quien, con su relato, comparte sus recuerdos de los momentos de creación de la carrera.

“A la vuelta a la democracia surgió la idea de crear la carrera de Ingeniería Industrial y el Ingeniero Mascó fue uno de sus propulsores. Cuando se le dio publicidad, hubo muchos alumnos que pasaban a tercer año de otras carreras que se anotaron en tercer año de Ingeniería Industrial, así que hubo que salir de urgencia a conformar el cuerpo docente  porque no estaba previsto ya iniciarlo. En ese momento, el director era el Ingeniero Celcio Moliné, yo trabajé con él durante muchos años, primero fui docente  en la asignatura Materiales y Procesos, luego cuando se abrió el concurso para Secretaria Académica de la Escuela, me presenté y lo gané, así que estuve en ese cargo durante muchos años.

Era una gestión difícil porque no se contaba con ningún tipo de recursos y al mismo tiempo la cantidad de alumnos inscriptos creció exponencialmente y se estabilizó en los números actuales. En un momento llegamos a ser la carrera con mayor cantidad de inscriptos, superó a Ingeniería Civil, a Ingeniería Electrónica, que fueron las principales en distintas épocas.

Tratamos de darle a la carrera de Ingeniería Industrial de nuestra facultad una impronta más técnica en comparación con las de otras universidades de Argentina, que eran más gerenciales, de organización o administración de empresas. Tuvimos la oportunidad de compartir con otros colegas y esa era una de las valoraciones positivas desde nuestro punto de vista, esa era una diferencia con otras carreras. La nuestra siempre tuvo esa impronta de preparar un ingeniero que pueda asumir roles jugados en la industria, que no se dedique solo a las tecnologías blandas sino también a las duras.

La búsqueda de docentes en aquella época no como ahora, que todos los cargos se ocupan por concurso, sino que se buscaron perfiles de gente con experiencia en industria, en docencia y que además que cubriera un alto espectro ideológico, sobre todo en las materias de relaciones humanas y de gestión.

Muchos estudiantes, y eso fue algo que se alentó, ocuparon lugares de responsabilidad en distintos rubros, uno se imagina que el ingeniero industrial va a trabajar en la industria, pero no solamente puede desempeñarse allí, sino también en bancos en donde se  deben evaluar proyectos y en los rubros más diversos. Allí ingresaron nuestros alumnos a cubrir expectativas que estaban latentes.

Fue la primera carrera de cursado cuatrimestral de la Facultad. En la primera cursada, los alumnos de cuarto año que serían unas 20, ya el año siguiente llegaron a ser 150 y después a 250. Realmente fue difícil poder organizar todo eso y con escasos recursos porque fue una carrera que no contaba con cargos suficientes, ni laboratorios. Todo se hizo de una manera adecuada y correcta, se trabajó muy honestamente y muy codo a codo con los estudiantes. Por eso, también tuvo tan buena publicidad y con tanta cantidad de alumnos.

Un hecho para destacar fue la creación del GEMEII (Grupo de Estudiantes de Mejora de la Escuela de Ingeniería Industrial).  Era un grupo muy activo que se conectó con estudiantes de otras universidades y se empezaron a armar las reuniones nacionales, creo que la primera se hizo acá en Rosario con participación de muchísima gente.

A comienzos del año 2001, en ese mismo verano se armaron actividades con empresas recuperadas y con trabajadores que necesitaban el apoyo logístico para poder reabrir las industrias que estaban cerrando. Para esto, se creó una organización que se llamó Proyectos industriales adonde hubo mucha participación de chicos y chicas que trabajaron colaborativamente con cooperativas como la fábrica de herramientas Unión, la cooperativa Mil hojas, entre otras.

La escuela no tenía ubicación física al comienzo y luego,  se le proporcionó  una pequeña oficina, subiendo la escalera de calle Colón, en el segundo piso. Ese era un lugar que había sido de una agrupación del centro de estudiantes, y ese lugar mínimo fue la Sede de la Escuela de Ingeniería Industrial durante muchos años hasta que después se le asignó, en ese segundo piso, mas cerca del final del pasillo, un lugar y después se pudo tener un espacio propio.

Fue la primera carrera que organizó las fiestas de egresados. Eran fiestas muy lindas”.

Ana Velia Druker


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