Mi paso por la Facultad de Ingeniería

Mi paso por la Facultad de Ingeniería

Noelí Baranzano cursó sus estudios de ingeniería en la década de 1950. Entre sus docentes, tuvo a Beppo Levi y Pierina Pasotti. En este relato, comparte algunas anécdotas de sus años en la Facultad.  

"Ingresé en el año 1952, rindiendo un examen de ingreso, para el cual fui preparada por ingenieros recién recibidos, alumnos que cursaban el último año y otros que militaban en el Centro de Estudiantes.

Tuve la suerte de conocer excelentes profesores: los Agrimensores Gaspar y Olguín, los Ingenieros Báncora, Blodon y Loureiro, la Dra. Pasotti, el Dr. Beppo Levi, por mencionar algunos de ellos. También recuerdo a otros profesores que no veían con agrado que las mujeres estudiaran Ingeniería. Tan es así, que no les alcanzaba el tiempo para corregirnos los trabajos prácticos o eran los últimos en ser revisados.

Voy a recordar algunas anécdotas de mi paso por Ingeniería.

Recuerdo una clase de Análisis Matemático, con más de cien alumnos, en el tercer piso, a cargo del Profesor Olguín. Cuando se dio vuelta para explicar lo que había escrito en el pizarrón, vio que, en el fondo del salón se levantaba el humo de un cigarrillo. Con un tono sereno dijo “el sr. alumno que no puede controlar los deseos de fumar debe retirarse para hacerlo en la terraza; si yo no fumo en la clase entonces no fuma nadie”. El alumno callado se retiró en silencio (éramos respetuosos).

También recuerdo los enojos de la Dra. Pasotti cuando un alumno en vez de rocas y minerales, decía piedras y cascotes. 

En Mecánica Racional fui alumna del Dr. B. Levi. Recuerdo que, en una oportunidad, con mi compañera Olga Fongi, fuimos a consultarle por un problema donde llegamos a un punto en que no podíamos avanzar con la resolución.  El Dr. Levi, con su humildad característica, revisó todo nuestro desarrollo y nos respondió: “aquí termina el problema, Uds. no pueden avanzar y yo tampoco”.

También recuerdo al abogado Sosa Quinteros, profesor de Agrimensura Legal. Cuando se enfermó me pidió, que junto a Tito Perazoli, nos hiciéramos transitoriamente cargo de sus clases.

Guardo gratos recuerdos del Ing. Rossi, profesor de Hidráulica, quien con el colectivo de la U.N.L. nos llevó a visitar diques de distintas provincias: Córdoba, Tucumán, Catamarca y La Rioja. Eran viajes muy instructivos, amenos, de gran cordialidad y respeto a las únicas dos mujeres estudiantes que viajábamos. En otra oportunidad fuimos a Paraná para conocer una fábrica de cemento. Como en el colectivo quedaban dos lugares sin ocupar, nuestro compañero Jorge Moneta invitó a dos de sus amigos que estudiaban medicina. Éstos se sorprendieron por el buen trato y respeto que había en el grupo.

También recuerdo las frías noches de invierno en que, en la terraza de la Facultad, con el Ing. Loureiro, hacíamos observaciones de las estrellas. En aquel entonces las mujeres no usábamos pantalones.

Jamás olvidaré al grupo de compañeros con quienes organizábamos, en nuestras respectivas casas, hermosos “asaltos” con música, baile y comida para festejar el día del Estudiante. La cordialidad, el respeto y la amistad nos unía.

Aún hoy siento el orgullo y gratitud hacia la Facultad de Ingeniería".

Por Noelí Baranzano


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